•23 de diciembre de 2025•Tiempo de lectura: 4´
¿Te imaginás diseñando un sistema de riego inteligente que optimice el uso del agua en el campo? ¿Y envases biodegradables fabricados a partir de semillas? ¿O programando un robot que automatice tareas en una línea de producción? ¿O tal vez desarrollando algoritmos de inteligencia artificial para mejorar la logística de una empresa? En la Facultad de Ingeniería de Olavarría (FIO) de la UNICEN, esos desafíos son parte del presente.
Una institución pública de excelencia que en estos 56 años ha formado más de 2000 profesionales capaces de liderar la transformación tecnológica, con impacto real en la industria, el ambiente y la sociedad. Su propuesta académica incluye siete carreras de grado —Ingeniería Civil, Electromecánica, Industrial, Química, en Agrimensura y en Tecnología de los Alimentos y Profesorado en Química-, todas con una sólida salida laboral. A esto se le suman dos tecnicaturas universitarias (Tecnología de los Alimentos y Electromedicina), de pregrado.
“La formación académica no solo debe estar orientada al desarrollo de competencias técnicas, sino también al fortalecimiento de habilidades, actitudes y valores necesarios para insertarse exitosamente en el mundo laboral", afirma la secretaria académica de la FIO, Ing. Isabel Riccobene.
Mix de saberes, práctica y proyección
La FIO apuesta fuerte a la innovación: cuenta con laboratorios de robótica, automatización, inteligencia artificial, aplicaciones tecnológicas para la salud y energías limpias, donde estudiantes y docentes trabajan en proyectos que conectan la ciencia con las necesidades del territorio. Desde el diseño de drones para agricultura de precisión hasta el desarrollo de software para la industria 4.0, la FIO forma profesionales que piensan en soluciones concretas y sostenibles.

“Contamos con planes de estudios robustos —seis actualizados y dos en vías de actualización— diseñados por académicos y profesionales, con un enfoque práctico, centrado en el estudiante y en el desarrollo de competencias”, destaca Riccobene. La experiencia se potencia con laboratorios equipados, planta piloto, tutorías personalizadas, participación en proyectos de investigación y extensión, y la posibilidad de integrarse como auxiliar en asignaturas.
Línea directa con el mundo laboral
La vinculación con el sector productivo es una de las fortalezas más valoradas por quienes eligen a la FIO. “Nuestra conexión con la industria local, regional y nacional le abre puertas a los estudiantes al mundo laboral. Las prácticas profesionales supervisadas son una parte importante del plan de estudios, les permite dar los primeros pasos en la adquisición de experiencia y muchas veces se convierte en su primer trabajo”, explica la Ing. Riccobene.
Además, la Facultad promueve activamente la participación en pasantías, proyectos con empresas, ferias de empleo y espacios de networking. Esta articulación permite aplicar lo aprendido en contextos reales, desarrollar habilidades clave y construir redes profesionales desde el inicio de la carrera.
Planes de estudios redefinidos
La reciente actualización de los planes de estudio fue una oportunidad para revisar prácticas, incorporar enfoques actuales y fortalecer la coherencia entre competencias y actividades. “Nos permitió revisar críticamente nuestras prácticas, identificar fortalezas y detectar áreas que requerían actualización para alinearnos con estándares actuales de formación universitaria”, señala la secretaria académica.

La renovación se traduce en propuestas más dinámicas, con mayor integración entre teoría y práctica desde los primeros años. “La incorporación de tecnologías emergentes, como la inteligencia artificial, abre la puerta a nuevas formas de aprender, análisis crítico y apoyo para la toma de decisiones”, agrega la Ing. Riccobene.
Diversidad, inclusión y equidad
La FIO trabaja activamente para ampliar la participación de mujeres en carreras tecnológicas. Actualmente, hay un 35% de matrícula femenina, superando la media nacional en ingeniería. “La combinación de políticas institucionales, cultura inclusiva y apoyo concreto ha permitido que más mujeres elijan carreras de Ingeniería”, afirma Riccobene.
A través de iniciativas como MI-FIO (Mujeres en Ingeniería), liderado por la decana, Ing. María Haydée Peralta, se promueven referentes femeninas, experiencias tempranas en ciencia y tecnología, y espacios de tutoría que fortalecen la permanencia y el sentido de pertenencia.
Más comunidad, mayor proyección
Con 387 preinscriptos/as para el ciclo 2026, la FIO proyecta un crecimiento sostenido. “Sabemos que es un desafío que implica seguir escuchando, innovando y abriendo caminos para que cada vez más estudiantes nos elijan y sientan que las carreras científico-tecnológicas son una posibilidad real para su futuro”, afirma Riccobene.
La Facultad ofrece becas, residencia universitaria, comedor, tutorías y espacios de acompañamiento académico. “Nuestro horizonte es claro: una Facultad de calidad, con carreras acreditadas, organizada, integrada a su comunidad y conectada con las demandas del presente y del futuro”, enfatiza la referente de la FIO.
Profesionales para un mundo dinámico
Las carreras científico-tecnológicas que se dictan en la FIO tienen un rol clave en la transformación de sectores productivos. “Particularmente las ingenierías… son un pilar clave en la modernización de sectores productivos, facilitando la innovación y el incremento de la competitividad a nivel nacional”, afirma Riccobene.

Desde la energía y la construcción hasta la informática, la medicina y la agroindustria, los perfiles profesionales que se forman en la FIO están preparados para diseñar, implementar y gestionar soluciones técnicas con impacto directo en la sociedad. “Al formar ingenieros con una perspectiva global y compromiso local, nuestra facultad contribuye a la construcción de un país más sostenible, competitivo y dinámico”, sostiene la secretaria académica.
Invitación a ser parte
Estudiar en la FIO es elegir una carrera con futuro. Es formarse en un entorno que combina calidad académica, tecnología de vanguardia y un fuerte compromiso con el desarrollo regional. Es también integrarse a una comunidad que acompaña, motiva y abre puertas.
“La FIO se proyecta como una institución moderna, abierta, que combina excelencia académica con un profundo compromiso con el desarrollo social y territorial”, concluye la ingeniera Isabel Riccobene.
La inscripción 2026 ya está habilitada. La FIO espera a quienes quieran ser protagonistas del cambio.
Guaraní


