•1 de julio de 2026•Tiempo de lectura: 2´
Luisina Duca Manzur, egresada de Ingeniería en Agrimensura, fue la encargada de poner en palabras la experiencia de una generación que inició su recorrido universitario en un contexto extraordinario. Su discurso, reflejó el esfuerzo colectivo de quienes comenzaron sus estudios en aislamiento y hoy celebran la presencialidad y el compromiso profesional.
“Atravesar nuestros estudios en pandemia fue quizás una de las pruebas más exigentes que nos tocó afrontar”, cuando las pantallas se convirtieron en el único puente con la universidad y la perseverancia fue la clave para sostener el aprendizaje. Así comenzó su discurso la flamante graduada Luisina Duca Manzur, al hablar en representación de sus compañeros durante la colación del viernes.
Su mensaje condensó la experiencia de una cohorte que inició la universidad en circunstancias extraordinarias, donde los grupos de estudio se transformaron en amistades y sostén emocional: “Nadie llega hasta aquí solo”, afirmó, reconociendo el valor de la comunidad universitaria que compartió apuntes, dudas y proyectos en un tiempo inédito.
Por eso, el regreso a la presencialidad marcó un antes y un después. “Recuperamos el intercambio directo de ideas, el debate cara a cara y la posibilidad de compartir con nuestros docentes la dinámica real del ejercicio profesional”, planteó, subrayando que el encuentro humano fue lo que terminó de darle sentido a la formación académica.

Luisina Duca Manzur agradeció a sus compañeros y compañeras, con quienes compartió desde el nerviosismo previo frente a cada examen y las videollamadas hasta los proyectos y el paso a paso de cada logro.
También reconoció a los docentes por transmitir, además de conocimientos, “valores, criterio profesional y vocación”. Y puso en valor al personal nodocente por su tarea “indispensable para el funcionamiento cotidiano de la universidad. Gracias por su dedicación, por su disposición permanente y por acompañar cada etapa de nuestra formación, facilitando que pudiéramos concentrarnos en aprender y crecer profesionalmente”.

La FIO tuvo otra especial muestra de gratitud, por ser “el espacio donde nos formamos académicamente, donde aprendimos a debatir ideas, a trabajar en equipo, a construir actividades y a desarrollar la identidad profesional que hoy nos distingue”.
Finalmente, cerró su discurso con un agradecimiento especial a “nuestras familias, que nos acompañan hoy y también, a quienes lucharon desde la distancia y a quienes permanecen en nuestros recuerdos. Gracias por el apoyo incondicional (…) y por celebrar cada avance como si fuera propio”.
La Ing. Luisina Duca Manzur cerró con una reflexión que resume el espíritu de la ceremonia: “Hoy no solo recibimos un título, también asumimos el compromiso y la responsabilidad de poner nuestros conocimientos al servicio de la sociedad, contribuyendo a transformarla con una mirada profesional, ética y humana”. Su mensaje fue un recordatorio de que la universidad pública no solo forma profesionales, sino que construye comunidad, resiliencia y compromiso social.
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