
• 25 de agosto de 2026
La Facultad de Ingeniería de la UNICEN continúa fortaleciendo su participación en redes internacionales de investigación vinculadas con la igualdad de género en el ámbito de la ingeniería. En este marco, la decana María Peralta y la docente Silvia García viajaron a Colombia para participar de una nueva etapa del proyecto “Mujeres en STEM y los factores que promueven su integración satisfactoria en el campo laboral”, una iniciativa liderada por la Universidad Tecnológica de Bolívar (UTB), de Cartagena de Indias, en articulación con la Universidad Autónoma del Caribe (UAC), de Barranquilla, y financiada por el organismo estatal colombiano ICETEX.
La investigación busca conocer las condiciones que favorecen la incorporación y permanencia de mujeres profesionales en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemática (STEM), con especial foco en su inserción laboral. La FIO participa como nodo internacional a partir de los vínculos construidos con instituciones y referentes colombianos en el marco de espacios latinoamericanos de intercambio sobre mujeres e ingeniería. Durante la visita, la delegación argentina replicó en Cartagena y Barranquilla el trabajo de relevamiento desarrollado previamente en Olavarría.
Investigar desde el diálogo con el sector productivo
El proyecto contempla la participación de distintos actores vinculados con la formación y el mundo laboral: empresas, estudiantes, organizaciones y referentes del ámbito universitario. En Colombia se realizaron grupos focales y reuniones de trabajo, además de visitas a empresas de diferentes sectores productivos, con el objetivo de conocer sus demandas, experiencias y políticas vinculadas con la incorporación de profesionales mujeres.

La experiencia permitió relevar perspectivas diversas y ponerlas en diálogo con los resultados obtenidos previamente en Argentina. Entre ambos países se visitaron siete empresas y se realizaron seis reuniones de trabajo, generando un intercambio directo con quienes participan tanto de la formación como de la selección, incorporación y desarrollo de profesionales en el ámbito laboral.
Para Peralta, uno de los principales valores de esta metodología reside precisamente en la posibilidad de generar espacios de conversación entre la Universidad y el sector productivo. “Es tan importante a veces sentarnos, parar un rato y compartir qué necesitamos y qué recibimos. No lo reemplaza nada”, destacó.
Entre las empresas visitadas en Colombia se encuentran compañías vinculadas con la producción de cemento, energía, construcción, industria petroquímica, construcción naval e infraestructura e iluminación urbana. En varios de estos espacios, las referentes del proyecto pudieron conocer experiencias concretas de incorporación de mujeres a ámbitos históricamente masculinizados, así como políticas destinadas a acompañar sus trayectorias laborales.
Un escenario que plantea nuevos interrogantes
Uno de los aspectos que llamó particularmente la atención durante el relevamiento fue que las empresas consultadas manifestaron, en general, disposición a incorporar mujeres profesionales y destacaron sus capacidades de organización, liderazgo y trabajo en equipo.
Sin embargo, las dificultades aparecen en otro punto del proceso: la cantidad de mujeres que se postulan a determinadas oportunidades laborales. En una de las empresas visitadas, por ejemplo, ante una búsqueda para cubrir un puesto de ingeniería, se presentaron alrededor de 30 hombres y solamente dos mujeres.
Este tipo de situaciones permite desplazar la pregunta y ampliar el análisis: además de indagar sobre las condiciones que ofrecen las empresas, resulta necesario comprender qué factores inciden previamente en la elección de las carreras, en la construcción de las vocaciones y en las expectativas que las propias mujeres tienen respecto de su futuro profesional.

“Son datos que podemos trasladar a la promoción de las carreras”, señaló Peralta al referirse a uno de los posibles aportes que surgen de esta investigación. En este sentido, la experiencia recogida en las empresas podría contribuir a mostrar a estudiantes y jóvenes que existen oportunidades concretas para desarrollarse profesionalmente en áreas de la ingeniería y que los ámbitos productivos están atravesando transformaciones en sus políticas y culturas laborales.
La brecha comienza antes de la inserción laboral
La investigación parte del reconocimiento de una brecha de género que atraviesa diferentes momentos de las trayectorias en STEM: desde el ingreso a las carreras hasta la graduación y, posteriormente, la inserción laboral.
La experiencia en Colombia permitió incorporar nuevos elementos a esa mirada. Si bien las empresas visitadas mostraron avances en infraestructura, indumentaria, políticas de acompañamiento durante el embarazo y la maternidad y creación de espacios como lactarios, también aparecieron otros obstáculos vinculados con las condiciones concretas de algunos trabajos y con la posibilidad de compatibilizar las responsabilidades laborales y familiares.
Para la decana de la FIO, estos aspectos muestran que la transformación cultural requiere intervenciones en distintos niveles. No se trata solamente de modificar las condiciones de las empresas, sino también de trabajar sobre los imaginarios que se construyen desde edades tempranas acerca de quiénes pueden estudiar y ejercer una profesión vinculada con la ingeniería.
“Tenemos que trabajar la cultura”, plantea Peralta, al señalar que muchas veces las propias mujeres pueden descartar determinadas oportunidades laborales por anticipar dificultades vinculadas con los viajes, los horarios, las responsabilidades familiares o las características de las tareas.

En este sentido, la investigación abre una nueva línea de reflexión para las instituciones universitarias: fortalecer las acciones destinadas a despertar vocaciones científico-tecnológicas entre niñas y adolescentes, visibilizar referentes mujeres y mostrar las múltiples posibilidades de desarrollo profesional que ofrecen las ingenierías.
De la experiencia al análisis
La visita a Colombia constituye una nueva etapa de un proceso que comenzó en Argentina con el relevamiento realizado en el ámbito de influencia de la UNICEN y que ahora incorpora información de Cartagena y Barranquilla. El vínculo que hizo posible esta experiencia se construyó durante los últimos años a partir de la participación de la FIO en espacios latinoamericanos de intercambio sobre mujeres e ingeniería a través de la Cátedra Matilda.
El equipo se encuentra actualmente en la etapa de análisis de la información recopilada. Está previsto que el proyecto concluya con la elaboración de un informe que reúna los resultados de las experiencias desarrolladas en ambos países y permita formular conclusiones y posibles líneas de acción.
Para la FIO, este trabajo representa además una oportunidad para poner en diálogo la formación universitaria con las transformaciones que atraviesan actualmente los sectores productivos, aportando evidencia para pensar estrategias que favorezcan una mayor participación de mujeres en las ingenierías.
La experiencia internacional no solo permitió conocer otras realidades. También devolvió una pregunta sobre la propia: si las empresas están generando condiciones para incorporar más mujeres, ¿qué es necesario transformar para que más mujeres lleguen a esos espacios? La investigación busca aportar elementos para comenzar a responderla.
Guaraní


